¡Hola a todos! 

Somos Gustavo y Eduard, amigos, socios y amantes de la hostelería y la restauración desde hace más de diez años.

Juntos creamos la salsa picante más sabrosa que jamás hayas probado...

¡Y ésta es nuestra historia!

Los inicios de una gran amistad

Nos conocimos siendo Edu alumno de Tavo en una escuela de hostelería en Barcelona.

Esos años de convivencia, aprendizaje, disciplina, caterings y superación, tuvieron como resultado una amistad y admiración mutua inquebrantables.

Una vez finalizado nuestro periodo de profesor-alumno, cada uno decidió emprender un nuevo camino profesional.

Edu abrió el restaurante Xinvic Gastrobar en Vic y Tavo se convirtió en terapeuta, su otra pasión. Pero sabíamos que, tarde o temprano, volveríamos a trabajar juntos en algún proyecto gastronómico.

En plena carrera profesional de ambos, llegó la pandemia y con ella las restricciones tanto para el restaurante como para cualquier tipo de contacto social, lo que para todos fue un fiasco. 

Siendo los dos muy inquietos nos pusimos a pensar en cómo podíamos seguir creando y dando a la gente en esas complicadas circunstancias.

La imaginación no tiene límites

Como a la gran mayoría del mundo en confinamiento, nos dio por cocinar y probar recetas nuevas.

Después de darle varias vueltas, se nos ocurrió hacer una salsa que pudiera acompañar cualquier plato y potenciar cualquier receta.

Siendo amantes del picante decidimos crear una salsa que rompiera los esquemas, sabrosa, con cuerpo y para todos los paladares que revolucionara el mundo del picante.

Tras muchas pruebas y quemaduras de lengua, logramos obtener la receta de la que es, para nosotros, la mejor salsa picante en sabor y textura:

La Salsa Original Pica de Cullons.